4. FÓSILES Y RESTOS EN LA ACTUALIDAD
Antes de que los dinosaurios fueran tipificados como un
grupo taxonómico diferenciado, se descubrieron numerosos huesos que no se sabía
a qué animal pertenecían y que, por lo tanto, no se podían clasificar
correctamente. Algunos datos revelan que en el siglo III d. de C. se descubrió
en China lo que se denominó “ huesos de dragón” , a los cuales se atribuyeron propiedades
mágicas . La investigación moderna ha permitido
identificar adecuadamente todos esos restos óseos y determinar que pertenecieron
a dinosaurios. En 1677, en Oxfordshire, descubrieron un fémur de un animal del
tamaño de un elefante . Se supuso que los romanos habían conducido elefantes
hasta las inmediaciones de Oxfordshide ; sin embargo, no exixtia ningún
documento escrito que probara este hecho. Despúes de estudiar en profundidad un
esqueleto de elefante , se constató que su hallazgo presentaba diferencias
notables con respecto ha dicho paquidermo y dedujo que en el pasado habían
existido criaturas humanas gigantes. A pesar de los numerosos descubrimientos
posteriores , hace solamente unos 150 años que se tiene conocimiento científico
fiable de la existencia pretérita de dinosaurios en la Tierra . En 1822,una
médica coleccionista de fósiles realizó un descubrimiento decisivo que demostró
oficialmente la existencia de un grupo de reptiles gigantescos: encontró en el
condado de Sussex numerosos dientes fosilizados. Su esposo, el geólogo Mantell,
los atribuyó a un animal que se parecía a una iguana Americana y que en
consecuéncia, bautizaron como Iguanodon. Según su descripción, debía de ser un
animal muy pesado con un cuerno nasal.
Más adelante se supo que el ejemplar estudiado correspondía a una cría de dicho
animal. En la misma época, se encontraron unos fósiles en la cantera de Oxord
que presentaban un aspecto muy diferente. Se trataba de vertebrados en los que
el hueso de la mandíbula se asemejaba al de un lagarto gigante, al se llamó
Megalosaurus. Unos años más tarde, Mantell descubrió otro reptil gigante que
denominó Hylaeosaurus. Estos descubrimientos produjeron la búsqueda febril
de yacimientos de dinosaurios por todo
el país. De este modo, en 1841 se aceptó que la tierra había pasado por un
periodo de la historia cuya existencia hasta entonces se desconocía. En 1841 el
paleontólogo Riochard Owen habló por primera vez de la exiténcia de un grupo
muy importante de animales, completamente exitinguidos, de tamaño
extraordinario. Owen los denominó Dinosauria.
En 1858 se encontró restos de esqueleto de dinosaurios en
América, los cuales se les llamaron Hadrosaurus, con semblantes parecidos al de
un pájaro.
Finalmente, en la
segunda mitad del sXIX se investigó y encontró restos de dinosaurios en Europa
tales como el Plateosaurus en Alemania, Archaeoterix en Inglaterra y nidos de
huevos de dinosaurios en Francia y los Blacanes.
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